martes, 5 de mayo de 2015

El Diosero.


Del libro “El Diosero” de Francisco Rojas González.
Este es un cuento que comienza con la descripción de un lugar llamado Puná, que según esto se ubicada en la selva. Hace mención del señor caríbal de Puná que también es conocido como el Kai-Lan, el lacandón (que es un individuo que habita en la zona de Chiapas o Guatemala, también conocido como el señor de la selva). Habla de una persona que está de visita en este lugar, está hablando con el lacandón y con algunos otros monosabios; están en la “champa” (casucha vieja) con sus “kikas” (esposas): Jova, Jacinta y Nachak´in.

Frente a la champa se alza el templo que solo tiene un barranca techada, que solo cuenta con un muro; junto al templo la parcela de maíz cultivada cuidadosamente.
El clima es húmedo. Kai-Lan muestra alguna inquietud; voltea hacia la selva, hincha su nariz en un husmear de bestia carnívora; se pone de pie y sale lentamente. Interroga a las nubes, después recoge una varita, mira el sol y hace reconocer el resultado de la observación, y dice “viene agua, mucha agua”. De repente se me ha puesto de pie aquel viajero y se dispone a salir, cuando gotas enormes lo detienen, Kai-Lan sonríe al ver su cumplido. La champa se sacude con violencia, y el viajero sobrecogido ante el espectáculo que por primera vez presencio. “¿Qué buscas en este lugar?-interroga el viejo lacandón. Y el viajero le contesta cortante: “Me va a platicar cosas de ustedes los “caribes”. “¿y a ti que te importa?” dice el lacandón.

Después el joven se dio cuenta de que nadie habla en la “champa” se respira un aire de pavor. El lacandón habla con sus esposas, Jova va hacia el fondo y remueve un montón de arcilla seca, Kai-Lan provisto de un gran calabozo, sale a la tormenta y regresa empapado. Ahora voltea sobre la arcilla el agua que ha traído en el calabozo. El agua y la arcilla han hecho un barro y hasta que éste se pone chicloso el hombrecillo lo comienza a amasar, luego entra al templo. Luego retorna a la “champa”, y Kai-Lan, echando el barro a moldear un nuevo incensario, un dios lucido y potente. Él se ha puesto en pie, bate las manos al aire y el lacandón lo había deshecho, esa obra casi terminada. Kai-Lan se ha dado cuenta del peligro, bajo el techo de su templo observa inquieto el amigo del rio.
Kai-Lan emprende la tarea de nuevo, y ante ellos el dios ha brotado de nuevo de esas magias manos. Las manos pequeñitas de Kai-Lan toman fragmentos de lodo, bolean esferas, amoldan Cilindros y bailan sobre la forma insipiente hasta que al final moldea un cuadrúpedo fabuloso.

 De pronto viniendo de allá de la milpa, se escuchan voces. Es Kai-Lan. Jacinta y Jova atienden en el acto al llamado, el lacandón sostiene una tea, las mujeres se debaten entre el barro en pelea furiosa contra el agua ya que ha rebasado el pequeño bordo que continuo. Kai-Lan deja la tea sostenida entre dos piedras y hacia la choza del templo. Cuando estaba a punto de marcharse se da cuenta que la lluvia está cesando, en eso Kai-Lan sale del templo y lanza un grito de júbilo. El visitante se retira, pasando a regalar un peine y un espejo a las mujeres de lacandón, y luego el lacandón le obsequia un pernil de sarahuato que se escapó de la chamusquina. Salió hacia el caribal el caballero de Pancho Viejo y Kai-Lan lo acompaña, cuando estuvieron frente al templo comenta: “No hay en toda la selva uno como Kai-Lan para hacer dioses… ¿Verdad que salió bueno? Mató a la tormenta……” Ve, en la pelea perdió su bonita cola de quetzal y la dejó en el cielo. y en efecto, prendido a la copa, el arco iris resplandece…

2 comentarios:

  1. Es un buen libro y te enseña muchas cosas a través de las historias que te muestra puesto que te dan enseñanzas y te da conocimiento de cosas y lugares que no tenías ni una menor idea de su existencia en lo personal a mi me gusto mucho y siento que ha sido una de los mejores libros que he leído .

    ResponderEliminar
  2. Sarek H. Santillán Ramírez 1° 1 NL 47 8/5/18
    Al principio apenas lograba comprender de que trataba la lectura, debido a que el relato utiliza palabras muy inusuales para mí.
    Conforme iba leyendo iba entendiendo mejor lo que pasaba, y eso porque también tuve que leer las primeras dos páginas dos veces.
    Después, ya para la tercera página, el lenguaje comenzó a ser más entendible para mí, con lo cual pude ir comprendiendo mejor la historia.
    Después, el relato se ¨aceleró¨ pues la historia pasó muy rápido, ya que lo que alargaba el capítulo hasta este punto eran expresiones de los personajes, aclaraciones o connotaciones para darle mas realismo al relato,; Por último el final del capítulo fue más rápido y directo.
    Me gustó mucho y me llamó la atención.

    ResponderEliminar